Este es el invierno que más nieve nos ha tocado de los siete que llevamos acá. Es una locura que las banquetas desaparecen enterradas bajo montañas de nieve, pero está bien padre.
Siendo honestos, Omi es bien buena y sólo se acuesta en el sillón de su hermano y deja a Balita en su propio puff. Si acaso está ocupado, Bali entiende y se va.