De repente Nicky se avienta así unos comentarios bien curiosos, por ejemplo su maestra me contó que una vez dijo en su guardería que no quería pastel de chocolate porque “iba a engordar”. Lo más gracioso es que no lo dice jugando.
Pero hay que aprovechar todos los momentos, ya sólo unos pocos años más y Omi preferirá irse con sus amigas, y luego Nicky hará lo propio algunos años después.
Historia verdadera, osote que hicimos. Honestamente nunca esperé que hubiera un vestidor para quitarse sólo los zapatos/botas y otro para cambiarse al traje de baño, pero la verdad es que sí tiene sentido. Fuera de eso, fue muy divertido ir a nadar.
La verdad sí me asusté mucho (de que no quisiera su pollito que le dio una nueva razón para vivir), fue muy preocupante, lo bueno es que luego a la hora ya estaba como siempre. A ver que pasa, pero siempre estaremos agradecidos por tu amor Balita.
Uno pensaría que la Primavera está a la vuelta de la esquina, pero no. La nieve como quiera, lo pesado en estos días ha sido el fuerte viento, mucho aironazo.
Por lo menos por la primera semana después de que adelantamos los relojes, cada que veo la hora pienso en cuál sería la hora si no hubiéramos adelantado el reloj. Que feo por los de Colombia Británica que lo adelantaron permanentemente.
Es difícil cuando se me junta el trabajo y Balita está pidiéndome jugar (rascando la pared con su patita). O cuando trato de dibujar el cómic y me insiste en jugar (cough, cough). Lo que me sorprende es que todavía corre mucho y atrapa la pelota.