Sí fue una pequeña desilución para los niños que no vinieran las visitas (ellos quieren mucho a la familia), pero agradecemos la prudencia de los que no llegaron al avisarnos; aunque también les aclaramos que con toda confianza podían llegar cuando quisieran.
De hecho tuvieron suerte, porque justo donde hubieran dormido hay una alarma anti-incendios que se quedó sin pila y en la madrugada empezó a pitar bastante fuerte para avisar que se agotaría la batería pronto.
elmysmeb
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