No recuerdo alguna vez que un virus nos haya atacado a los cuatro, menos alguno que me haya regresado por la revancha. Lo bueno es que ahora sí parece que ya está todo bajo control.
Historia verdadera. Le regalaron ese juguete y me puso su manita y me dijo que olía feo y que tenía que ir a bañarse, a pesar de que se había bañado un par de horas antes y olía a limpio. En fin, ¡feliz año nuevo! ¡Mis mejores deseos para lo que viene!
Estuvo bien fuerte el viento y sí me sorprendió esa hojita. ¿Pero será mejor quedarse ahí sola o ir junto con las demás? En fin, no es tiempo de filosofar, sino de celebrar… ¡Feliz noche buena!