Siendo honestos, Omi es bien buena y sólo se acuesta en el sillón de su hermano y deja a Balita en su propio puff. Si acaso está ocupado, Bali entiende y se va.
No me gusta usar barba, pero a propósito me la dejé para ver qué ganaba en la carrera entre la barba y el pelo. Al final fue un empate, en 2 semanas ya estaban frondosos.